Se cumplen quinientos años del documento más antiguo conservado en el Archivo Municipal de Montilla. Nos referimos al acta que inicia el libro 1º de los acuerdos capitulares, levantada en el cabildo celebrado el día 23 de abril de 1526.
En aquella sesión ordinaria “estando ayuntados en cabildo los nobles señores Alonso Ruiz Salvador alcalde y Pedro Gómez de Medina y Juan Márquez y Alonso de Medina regidores y Alberto Caballero alguacil mayor y Bartolomé de Montilla jurado, estando presente Pedro Márquez escribano público”, quienes conducían el gobierno local, en aquella sesión tomaron una serie de medidas. Entre otras, nombraron al citado escribano “curador de menores”, ordenaron “que ninguna persona sea osado de pasar con carretas por la puente de Benavente” porque se había reedificado recientemente, y proveyeron a dos vecinos para guardas de las viñas de los pagos de la Dehesilla y de Sepúlveda, que juraron su nuevo oficio llevando cada cual “ocho maravedís por cada aranzada de las viñas que guardare”.
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| Cabecera del acta capitular de 23 de abril de 1526, el texto más antiguo conservado en el archivo |
Más allá del valor histórico y documental de esta acta, resulta anecdótico que gran parte del cabildo estuviese dedicado al sector de la vitivinicultura, lo que corrobora su antigüedad en la población y prioridad para las autoridades municipales.
Si bien, hay constancia documental de que Montilla tiene entidad municipal propia desde el siglo XIV no será hasta los albores del quinientos cuando se normalice la obligatoriedad de testimoniar por escrito todo aquello que concierne al gobierno, administración, hacienda y servicios públicos asumidos por el entonces llamado “Concejo de Justicia y Regimiento”.
Algo parecido ocurrió con el resto de instituciones locales. Por ejemplo, los escribanos reales con oficio en Montilla comenzaron a guardar metódicamente las actas de la “fe pública notarial” a partir de la Pragmática de 1503, y los archivos eclesiásticos cuentan con registros de asientos sacramentales (bautismos) desde 1520.
Varias son las causas que condicionaron la necesidad de producir documentación escrita como fundamento de derechos en la vida oficial y cotidiana, pública y privada, de los montillanos, pero existe un factor común que se revela determinante como fue el asiento y residencia permanente de Catalina Fernández de Córdoba, II marquesa de Priego, a partir de 1528. Con la titular del señorío, su familia y cortesanos instalados en el nuevo palacio nuestra ciudad va a experimentar a lo largo del siglo XVI un crecimiento demográfico, urbanístico y cultural sin precedentes.
Es más que probable que el arribo de una de las mujeres más poderosas de Andalucía a la emergente villa de la campiña cordobesa motivara a los cargos y oficios públicos de la población a obrar con mayor diligencia y firmeza en el cumplimiento de sus ocupaciones. Y decimos esto porque –en lo que respecta a los fondos históricos del archivo municipal– a partir de entonces se comienza a producir y guardar por los regidores montillanos la documentación referente al ejercicio de sus funciones políticas y administrativas.
Así se desprenden de los manuscritos de mayor antigüedad –además de las actas capitulares– como son los informes sobre los amojonamientos de las dehesas y tierras de labor del término (1528), la recopilación de escrituras públicas actuadas por los regidores en representación del Concejo (1552), los expedientes sobre la regulación de los abastos a la población (1553), las actas de los cabildos relativos a la gestión de las propiedades del Ayuntamiento (1554), la contabilidad de los bienes propios y los arbitrios de tributos y tasas municipales (1560), la documentación relacionada con los impuestos estatales destinados a sustentar la Hacienda Real (1577), los libros recopilatorios de denuncias por infracciones penales (1576), la relación de los padrones (1600), o la recopilación de decretos, cédulas, provisiones y reales órdenes (1603) son algunas de las series más extensas e interesantes de este conjunto documental.
Asimismo, por su importancia social, cabe destacar las series dedicadas a la correspondencia recibida y emitida, las instancias o solicitudes presentadas en el Ayuntamiento, la documentación relativa a las quintas, levas y milicias, que durante siglos movilizaron a los paisanos en edad para el servicio militar, los padrones de vecinos y censos electorales que ofrecen una visión demográfica y urbanística de la ciudad, los catastros y amillaramientos del capital y rentas del vecindario, o el desempeño de servicios públicos como la seguridad ciudadana, obras y urbanismo, la educación, la beneficencia o la sanidad, entre otras.
El archivo fue inventariado por primera vez a finales del siglo XIX por Dámaso Delgado López, con motivo del traslado de la Casa Consistorial de la plaza de la Rosa al antiguo convento-hospital de San Juan de Dios, su sede actual en la Puerta de Aguilar. Más tarde, en 1914, el archivero Bartolomé Madrid-Salvador Benítez lo organizará en tres secciones: Fondos Municipales, Contribuciones-Estadística y Gobierno-Correspondencia. Pero no será hasta la década de los 80 del siglo XX cuando se acometa su clasificación actual, dividida en cuatro amplias secciones: Gobierno, Administración, Servicios y Hacienda, que a su vez se dividen en series generales y series específicas, atendiendo a su tipología.
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Uno de los documentos más valiosos que guarda el archivo es el Título de Ciudad, concedido por Felipe IV en 1630 |
Desde que la Fundación Biblioteca Manuel Ruiz Luque recibió la encomienda de gestión del Archivo Municipal a mediados de 2024 se viene trabajando en proporcionar una mayor eficiencia y divulgación de este patrimonio documental esencial para la historia de Montilla. Para ello, se ha considerado una prioridad proceder a la unificación de sus fondos, a fin de conocer su contenido y volumen real, lo que se ha verificado gracias a la colaboración del personal del Área de Cultura del Ayuntamiento.
Una vez reunido y localizado, se ha procedido a su reordenación siguiendo el cuadro de clasificación existente. A fin de liberar espacio en los colmatados depósitos que lo alojan, se está trabajando en la valoración y selección del material administrativo que fuere susceptible de eliminación, en base a la normativa vigente.
Para llevar a cabo estas tareas se está contando con la asistencia técnica de la Diputación Provincial de Córdoba. Asimismo, el Ayuntamiento ha suscrito dos proyectos ofertados por la entidad provincial para dar prioridad al inventariado de los fondos del archivo aún pendientes y su completa automatización en la aplicación de gestión de archivos, ofrecida a través del Plan provincial de Informática.
Igualmente, el Archivo Municipal se ha incorporado al proyecto provincial denominado “Portal de Archivos municipales”, una herramienta que ha puesto a disposición de investigadores y público en general la documentación histórica que ya se encontraba digitalizada. Desde hace unos meses, a través del enlace https://portaldearchivos.dipucordoba.es/municipio/montilla/ se pueden consultar y descargar casi un millar de unidades documentales, entre las que cabe destacar las Actas capitulares y los Padrones vecinales.
En la
actualidad, se continúa con el inventariado y normalización del conjunto
documental, y ya se trabaja en la continuación de la digitalización de los
fondos históricos, que permitirá la preservación de los originales y su
posterior difusión electrónica a través del Portal de Archivos, cuyos trabajos
se llevarán a cabo gracias a los acuerdos suscritos entre nuestro Ayuntamiento
y la Diputación Provincial.
*Artículo publicado en la Revisa de Información Municipal. Montilla, julio 2026. Núm. 205, págs. 22-23.

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